La idea de involucrar a hombres y niños como aliados y beneficiarios de la igualdad de género ha comenzado a tomarse más en serio.
La mayoría de las víctimas de la trata no son identificadas, no reciben apoyo ni compensación por el daño y las pérdidas causadas por la experiencia de ser víctimas de la trata. Una razón clave de esto es la capacidad limitada de los funcionarios gubernamentales y las organizaciones de la sociedad civil (OSC) para identificar de manera correcta y consistente a las víctimas potenciales.